Hipoglucemia

La hipoglucemia es un trastorno donde se ve afectado el normal metabolismo de los carbohidratos (hidratos de carbono). El páncreas no funciona adecuadamente y produce insulina en exceso, lo cual genera un nivel de glucemia (glucosa en sangre) más bajo de lo normal.

Los valores normales de glucemia se encuentran entre 70 a 110 mg/dl (miligramos por decilitro). Cuando estos valores están por debajo de 40-50 mg/dl hablamos de hipoglucemia. Es la complicación aguda más frecuente de la persona con diabetes.





La función de la insulina es regular los niveles de azúcar en sangre. Cuando la producción de insulina es excesiva, transporta la glucosa hacia las células y de esta manera la glucemia disminuye.





Muchas veces la hipoglucemia es heredada, pero a causa de una alimentación inadecuada, son cada vez más las personas que adquieren esta dolencia, a la que se llama hipoglucemia funcional. El alto consumo de carbohidratos simples como azúcares, chocolates, bebidas gaseosas, alcohólicas y café; y por otro lado un bajo consumo de hidratos de carbono complejos aumentan la incidencia de este trastorno metabólico.




Por otra parte el desarrollo de la hipoglucemia también puede deberse a otras patologías asociadas como por ejemplo, enfermedad renal, pancreatitis, insuficiencia adrenal (las glándulas adrenales funcionan inadecuadamente y se produce insulina en exceso), candidiasis, un sistema inmune deficiente, alteraciones en las glándulas tiroideas (hipotiroidismo) y de la glándula pituitaria.

La mayoría de las personas que padecen una insuficiencia hepática crónica derivan con el tiempo también en una hipoglucemia. Al nombrar patologías es importante señalar que en los enfermos diabéticos una dosis excesiva de insulina puede generar también hipoglucemia.






Síntomas de hipoglucemia

Los síntomas de este trastorno metabólico están directamente relacionados con el tipo de alimento consumido y se presentan a las pocas horas de haber hecho una ingesta rica en azúcares y grasas. Dado que el principal nutriente del cerebro es la glucosa, el sistema nervioso se ve totalmente afectado.

Mareos, desmayos y dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad, ansiedad, depresión, confusión, sudor nocturno, deseo de ingerir dulces, sensación de hambre, pies hinchados, piernas débiles, insomnio, nerviosismo, sensación de pecho oprimido

Todos estos síntomas son muy parecidos a otros problemas de salud, por eso la hipoglucemia es muy difícil de diagnosticar. Siempre será necesario realizarse una prueba de tolerancia a la glucosa y aun así, se pueden presentar estos síntomas, a pesar de obtener un resultado correcto en la prueba.Por lo tanto será útil controlar la dieta para ver si los síntomas desaparecen o mejoran.




¿Por qué se produce la hipoglucemia?

Por un desequilibrio entre los tres posibles factores que regulan la glucemia:

La dosis de insulina (en caso de ser diabético), la alimentación y el ejercicio físico.




Dosis excesiva de insulina:

Si la dosis de insulina inyectada ha sido demasiado alta, la glucosa es captada preferentemente por otros órganos (musculatura, hígado, riñón, etc.) y el flujo de sangre cuando llega al cerebro tiene una concentración baja de glucosa. El cerebro, por tanto, capta poca cantidad de su carburante preferido, la glucosa, y empieza a funcionar mal. El cerebro requiere siempre una aportación continua y adecuada de glucosa.

Ejercicio físico intenso:

En esta situación y habiendo una cantidad adecuada de insulina, la musculatura que está trabajando retiene casi todo el azúcar y no llega suficiente al cerebro. Esta captación exagerada de glucosa por la musculatura puede continuar algunas horas después de haber cesado el ejercicio si éste ha sido intenso y prolongado (véase el apartado sobre el ejercicio físico).

Falta de carbohidratos en la alimentación:

Si no se ingieren suficientes carbohidratos en la alimentación y la cantidad de insulina inyectada es la misma (en el caso de diabéticos), no hay suficiente glucosa para todos los tejidos y el cerebro sufre esta falta de carburante, que se nota con las manifestaciones que ya se han reseñado.






¿Cómo reacciona el organismo ante una hipoglucemia?

Los mecanismos que tiene el cuerpo para hacer subir la glucemia se traducen en la producción de una serie de sustancias que pasan a la sangre y que se denominan hormonas de contrarregulación: la adrenalina y el glucagón. Ambas hormonas desmenuzan el glucógeno del hígado (que es la forma en que el organismo acumula o almacena el azúcar) y se produce glucosa que pasa a la sangre y aumenta rápidamente la glucemia.

Muchas hipoglucemias se resuelven, pues, espontáneamente ya que en general el mecanismo es muy eficiente. Por ello es necesario que el hígado tenga una buena reserva de glucógeno. Con una alimentación adecuada, después de las comidas la insulina favorece la captación de glucosa por el hígado y, de rebote, la formación de la reserva de glucógeno. A veces, sin embargo, los mecanismos no son suficientes y aparecen las manifestaciones clínicas de la hipoglucemia. Es entonces cuando hay una actuación urgente.



Tratamiento de la hipoglucemia

Ante los primero signos, toda hipoglucemia hay que tratarla activamente con azúcar. Sea con agua con azúcar (una cucharada o tres terrones), zumos de fruta (150 ml) o bebidas refrescantes azucaradas que no sean light como colas, naranjadas, limonadas. También se puede ingerir fruta entera, galletas, pan o leche con azúcar.

Se debe tener presente, sin embargo, que algunas manifestaciones como el dolor de cabeza, la somnolencia u otros pueden sufrir sin que obligatoriamente sean causadas por la hipoglucemia. El tratamiento dependerá del horario de presentación y de las manifestaciones iniciales.






Si se produce poco antes de una comida (almuerzo, cena, etc.) se puede empezar por la fruta y avanzar la comida que ya estaba preparado (siempre que el primer plato tenga féculas o legumbres).

Si se produce entre las comidas o por la noche y los síntomas son discretos, puede solucionarse con bebidas sin una gran concentración de azúcar: un vaso de leche, leche con galletas, etc. Si no mejora, hay que administrar rápidamente algún tipo de preparados de zumo de fruta con alta concentración natural de azúcar (naranja, melocotón, uva).

Si se produce durante un ejercicio físico, hay que parar inmediatamente y tomar zumos de fruta ya que estas hipoglucemias suelen ser muy intensas. Luego, se deben ingerir azúcares de absorción lenta o una mezcla de los dos. Es necesaria una vigilancia estricta en las horas posteriores porque puede reproducirse.





Si se observan signos de obnubilación y pérdida progresiva del reflejo de la deglución, nunca se debe forzar la administración de jugos por la boca ya que el diabético puede atragantarse y se podría ahogar.

En este caso hay que inyectar rápidamente por vía subcutánea o intramuscular una botella de glucagón de 1 mg. El diabético debe tener siempre una botella de glucagón a su alcance.

Tras estas medidas vendrán probablemente unas horas de hiperglucemiatransitoria (rebote) con glucosuria que no nos deben preocupar. La glucemia estabilizará lentamente.