DIÁSTASIS ABDOMINAL

Conocemos como diástasis abdominal a la separación de los músculos rectos del abdomen. Ésta disfunción muscular puede generar un abombamiento abdominal y/o la pérdida del contorno de cintura, favoreciendo así la aparición de una “barriguita de embarazada” e incluso, hernias a nivel del ombligo o próximos a él. Los factores desencadenantes pueden ser:



El embarazo:

Por un lado destacaremos aquel embarazo que presenta una barriga de grandes dimensiones o en forma apepinada. Habitualmente sucede en chicas delgaditas y pequeñas, en gestaciones con bebés grandes o en embarazos múltiples (gemelos, trillizos,…). Esto es debido a que el/los bebés necesitan acomodarse de algún modo y la separación de la musculatura abdominal es una buena opción para facilitar este aumento de espacio.

También es frecuente en embarazadas que sufren tensiones o falta de movilidad a nivel de la caja torácica, diafragma y/o pelvis. Este hecho hace que el abdomen no se pueda estirar adecuadamente y la barriga crezca de manera desproporcionada favoreciendo el aumento de distancia entre abdominales.

Otro punto a destacar que incide en esta disfunción es el número de embarazos y el tiempo de espera entre ellos. En cada gestación se distienden los tejidos y es conveniente que entre ellos se respete un tiempo prudencial de recuperación tisular, al menos de un año.

La realización diaria de una secuencia de ejercicios para elastificar la zona torácica, pélvica, diafragmática y abdominal, será una buena solución preventiva.







Los ejercicios abdominales clásicos:

Imaginemos el abdomen como un globo. Cuando se realizan los abdominales clásicos de manera continuada, se produce una compresión de la parte superior de este globo y una distensión de su parte inferior.

Dentro del abdomen hay una serie de órganos y vísceras que serán impactados hacia la parte baja del abdomen y del suelo pélvico en cada contracción abdominal. De este modo se debilita el tono muscular de ambas áreas y favorece la diástasis.

En las mujeres tiene peor repercusión debido a su anatomía, y sobre todo si se realizan después del parto donde los tejidos están muy distendidos. En ellas, al tener el orificio vaginal, se facilita la expulsión de los órganos hacia su exterior. Esta expulsión de órganos hacia fuera se le llama prolapso. Los más típicos son los de vejiga, útero y recto.





La carga y descarga continuada de grandes pesos:

Este caso es muy similar a los efectos de la realización constante de abdominales clásicos. Al cargar pesos también se produce la compresión a nivel abdominal, presionando los órganos y las vísceras favoreciendo la distensión de los músculos.

La Valoración de la Diátasis Abdominal debe ser realizada por un profesional especialista en este campo, pero a continuación facilitaremos un sencillo ejercicio para examinarse una misma:

Nos tumbamos boca arriba y ponemos nuestro índice-pulgar de una mano en posición vertical encima de la línea alba: línea media que separa los músculos del abdomen en derecho e izquierdo.

Manteniendo los dedos apoyados levantaremos la cabeza, como si quisiéramos mirarnos la barriga, y trataremos de separar ambos dedos, de este modo observaremos si se genera un espacio entre los músculos abdominales.

Para valorar la separación exacta pondremos los dedos que quepan de la otra mano dentro del hueco que se forma. Primero lo haremos por debajo del ombligo, luego en la altura del mismo y después por encima de él. De este modo, obtendremos tres medidas, una para cada altura de la línea media.





La prueba es positiva si se crea un hueco de dos o más dedos, es decir, existirá diástasis abdominal. Y puede ser de distinto tamaño en cada nivel abdominal.

Ahora que sabemos qué es la diástasis abdominal, cuáles son sus factores desencadenantes y cómo auto-explorarnos, explicaremos qué podemos hacer para prevenirla, ponerle solución y disminuir sus efectos.

Habitualmente, en los centros donde se realizan clases de preparación al parto impartidos por un/a fisioterapeuta ya se incluyen todos estos ejercicios para flexibilizar las distintas estructuras del cuerpo y prevenir la diástasis, así como informar y enseñar técnicas de cara al parto y a la prevención post-parto. Cabe destacar que a veces será necesaria alguna sesión individual para trabajar estos tejidos.

En el siguiente enlace del Col•legi de Fisioterapeutes de Catalunya podrán ver un vídeo que explica la importancia de la preparación y prevención durante el embarazo:









El Tratamiento de elección para mejorar la diástasis abdominal es la realización diaria, sin excepción, de Gimnasia Abdominal Hipopresiva (G.A.H), juntamente con los Ejercicios llamados “Cremallera”. La constancia y la paciencia serán un aliado indispensable para que la mejoría sea notable en el menor tiempo posible, especialmente en aquellos casos en que la separación es muy importante.






Otra opción de tratamiento es la Cirugía. Es más invasiva, pero hemos de tenerla en cuenta en los casos más extremos que no han notado una mejoría notable, a pesar de la realización de ejercicios de manera regular. No hay que olvidar, que toda cirugía produce cicatrices y éstas, a menudo, generan adherencias. Es decir, que los tejidos afectados por la intervención pierden elasticidad y se quedan “pegados” entre ellos. Este hecho puede llegar a generar alteraciones a otros niveles como en la columna vertebral y/o en las zonas vecinas a la cirugía, apareciendo distintos dolores, los cuales habrá que tratar a posterior para evitar que surjan disfunciones



Elena García Villaró (Fisioterapeuta y Osteópata especialista en Suelo Pélvico y Pediatría y PNL)